
Está claro que el cambio climático está en boca de todos, por eso no es extraño el desarrollo de nuevas estrategias para paliar sus efectos o al menos minimizar la emisión de los gases que están involucrados. El desarrollo de nuevas tecnologías destinadas a este fin va en aumento, incluso algo tan aparentemente complicado como desarrollar succionadoras encargadas de absorber literalmente este dióxido de carbono. Según publica la revista Environmental Science & Technology investigadores de la Universidad de Columbia creen que instalando estas succionadoras en todas las plantas energéticas del mundo reduciríamos a la mitad la emisión de este nocivo gas. Ahora bien, la otra mitad seguirá siendo un reto para la madre naturaleza.
Estos dispositivos succionadores a su vez estarían alimentados energéticamente por fuentes limpias como la solar o eólica. Sin embargo, incluso si están vinculadas a la actual red de energía eléctrica, que a menudo es impulsada por combustibles fósiles, esta tecnología podría capturar 100 toneladas de dióxido de carbono por cada 20 toneladas de gas natural que emiten las plantas o por cada 60 toneladas de carbón calcinado.De todos modos, y pese a estos importantes avances, creo que la conciencia popular y los cambios de hábitos es la mejor estrategia contra el cambio climático.